Nuestra objetivo social: recuperar y preservar la memoria de los asesinados y represaliados en La Barranca y en toda La Rioja a raíz del golpe militar del 18 de Julio de 1936.

17 CALLES POR CAMBIAR PARA LOGRAR UNA CIUDAD DE TODOS

El cambio de denominación de 17 calles de Logroño aprobado en Pleno el pasado mes de julio ha levantado ampollas en un sector de su ciudadanía, que lo considera innecesario, inútil, caro, molesto, erróneo, revanchista, tergiversador de la historia, contrario al espíritu de concordia y una larga retahíla de calificaciones más, que además de inapropiadas no podrían todas juntas, en su caso, justificar la ilegalidad que supone su mantenimiento.

Desde 2007 la ley de Memoria Histórica obliga a todas las administraciones públicas a eliminar los homenajes públicos de cualquier naturaleza relacionados con la guerra civil y el franquismo. Un mandato sin plazo de cumplimiento, que recae sobre un proceso que en Logroño se remonta a 1979, y que ha eliminado monumentos y mudado el nombre de algunas calles, sólo con el objetivo de lograr un escenario social ajustado a los principios democráticos y al respeto de los Derechos Humanos.

75 años después del nefasto 1936, y 32 de la llegada de la democracia municipal, el Ayuntamiento de Logroño declaraba en Pleno extraordinario, 2011 como año de la Memoria de las víctimas logroñesas del golpe de estado de 1936, la guerra civil, y la dictadura de Franco. Un reconocimiento que llegó  asociado a otras recomendaciones de una Comisión municipal creada para analizar el alcance de la ley de Memoria Histórica  en nuestra ciudad. PSOE, PP Y PR, convinieron por unanimidad, suprimir las menciones honoríficas y eliminar las denominaciones a miembros destacados del franquismo aún existentes. Se comprometieron a erigir un “Memorial a las víctimas logroñesas de la guerra civil y el franquismo” y a restaurar el “Mapa de los Presos” del campo de concentración de “La Manzanera”. Este último, en poder municipal, a pesar de ser demandado para su instalación pública por nuestra Asociación y otros colectivos. El cambio de nombre de las 17 calles, que la Comisión consideró homenajes al franquismo y por tanto ilegales, se pospuso hasta… que nuevas y futuras circunstancias coyunturales lo permitieran. Se reconocía su necesidad, aunque se aplazaba su ejecución. 

Resultado de aquellos acuerdos de antaño, nada, o muy poco. Ni la unanimidad, ni el hecho de que algunas actuaciones fueran meramente honoríficas, lograron sacar al equipo de gobierno de su sistémica apatía. Se han necesitado 4 años y la extinción de una legislatura para que de nuevo y en un Pleno, esta vez celebrado a finales del mes de julio pasado, el Ayuntamiento retome sus compromisos pendientes con respecto a la Memoria Histórica. Las mociones de PSOE y CambiaLogroño, apoyadas por el PR+, añadieron a lo ya aprobado en 2011 el cambio aplazado de las 17 calles, exigiéndose su cumplimiento antes del final de la actual legislatura. Los votos contrarios del PP y la abstención de Ciudadanos, fueron el prólogo a las reacciones públicas de estos días. Todas ellas, recordemos, centradas exclusivamente en el cambio de nombre de las calles. Obviando el resto de acuerdos.

Sabemos que cambiar los referentes de nuestra cotidianidad, de lo que ha sido así “…de toda la vida” afecta en un sentido amplio nuestra relación con lo público y meramente urbano, además de con el resto de nuestros conciudadanos. Unas personas, con las que deberíamos compartir, además de un espacio físico, un concepto de vida social basado en el respeto y en la dignidad. En definitiva, un proyecto de convivencia. Nuestra Asociación, junto con otras más, políticas, sindicales, culturales, de vecinos, nunca ha cesado en esta reivindicación de lograr un Logroño de todos y para todos. Lamentablemente lo único que parece haber llegado hasta el conocimiento público, fue, que otra vez los políticos se habían puesto a dar “vueltas” a las calles. Otra vez…

Todas las opiniones son en principio respetables y siempre que circulen legítimamente deben ser escuchadas. La Democracia así lo exige y afortunadamente en este caso del cambio de calles las ha habido muchas y de todo signo. Las hubo ya en el seno de aquella Comisión Municipal que escudriñando en su historia y en su significado debatió una por una la razón y el ser de los nombres de más de 40. Los de las 17 que finalmente recomendó cambiar constituyen todas ellas, personificando en sus homenajeados, una exaltación de las instituciones que propiciaron la guerra civil y la prolongación del franquismo. Las personas, como tales, nunca fueron enjuiciadas, sí sus hechos y su significado, un aspecto este último que trasciende a los mismos personajes.

El “tema” del nombre de las calles no es para nada un asunto prosaico y sin importancia. Hoy podemos evocar referencias históricas como “Rúa Vieja”, o “Barriocepo”,  que nos conectan con un Logroño lejano que ya no existe, pero que hizo posible al actual y merece ser recordado. Por eso seguimos y seguiremos pidiendo el cambio de los nombres de estas 17 calles. No porque queramos, que no se puede, cambiar la Historia, ni fulminar a sus personajes, el tiempo juzgará. Sino porque el Logroño del siglo XXI debe transmitir hoy y en el futuro su compromiso sincero con la Libertad y la Democracia.

Martín Martínez García

Miembro de la Asociación La Barranca