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Muere a los 91 años Pepita Patiño, la cordobesa que inspiró ‘La voz dormida’

Una imagen reciente de Pepita Patiño. // CORDOPOLIS.ES

Ayer, a las 7.00 de la mañana, ha fallecido Pepita Patiño, la cordobesa que inspiró el best seller de Dulce Chacón La voz dormida, que posteriormente llevó al cine Benito Zambrano. Pepita Patiño ha muerto en el hospital a los 91 años, después de una larga enfermedad. Mañana se oficiará un responso en su memoria a las 11.00 de la mañana en el tanatorio del Granada, a donde han sido trasladados sus restos mortales.

Pepita Patiño, que vivía en la residencia de ancianos de las Hermanas Hospitalarias de Jesús Nazareno, junto a la plaza del Cristo de los Faroles, conoció a Dulce Chacón, que en 2002 publicó su historia. En 2012, María León recibió el Goya por su interpretación de Pepita Patiño en la película de Benito Zambrano. Cuando subió al escenario a recogerlo, se lo dedicó a “todas las Pepitas del mundo, por ser mujeres valientes, generosas, que han conseguido perdonar pero no olvidar”.

Pepita Patiño fue enlace del maquis con su novio, Jaime. Pepita y Jaime apenas compartieron diez años. Se conocieron en 1940, en la sierra de Córdoba. Él, militante del PCE. A los pocos meses de noviazgo, la Guardia Civil capturó a Jaime. Tras un interrogatorio de 36 días en la cárcel de Córdoba, ingresó en prisión y no salió hasta 1960, tras el indulto decretado por la muerte de Juan XXIII. Jaime no llegó a vivir lo suficiente como para ver llegar la democracia. “Con tantos palos como le dieron”, repetía Pepita, en las entrevistas que le realizaron tras el estreno en el cine de La voz dormida.

Pepita Patiño trabó una intensa amistad con las actrices protagonistas. “Mis niñas”, llamaba a María León e Inma Cuesta, que acudieron a visitarle a la residencia de ancianos. Pepita Patiño recordaba que “no paramos de llorar” el día en que las actrices estuvieron en la ciudad poco antes del estreno de la película de Benito Zambrano.

La cordobesa Pepita Patiño y su historia descansan ahora para siempre, aunque trascenderá su memoria gracias a Dulce Chacón, a la que la propia Patiño seguía llorando tras su repentina muerte, a Benito Zambrano y a su Jaime. Descanse en paz.

ALFONSO ALBA.  andalucesdiario.es