Esta mañana, en la que nos inunda el nerviosismo de un futuro incierto, la inseguridad de la barbarie que nos rodea, la locura colectiva belicosa que corroe el mundo, hemos recibido en La Barranca a un grupo de chicos y chicas de 4 de ESO que han venido a conocer lo que trae la guerra y la locura del odio y la sinrazón, con una actitud magnífica y ganas de aprender, de conocer las consecuencias de la guerra.
Aún somos muchos los descendientes que sufrimos el dolor de aquellas víctimas que murieron por sus ideas , de aquellas mujeres que tuvieron una vida de dolor constante, de miedo, haciendo frente a todo su mundo hostil cargado de violencia, bulos y odio.
Vemos con una tristeza profunda y una sensación de impotencia que traspasa fronteras, que los poderosos nunca tienen suficiente poder, que el dinero nunca es suficiente para el que lo tiene todo, que la avaricia mueve el mundo y que el dolor de los que lo pagan todo no sirve para despertar conciencias.
El mundo sigue temblando y los poderosos siguen alardeando de su poder sin pestañear ni pensar en las víctimas, el dolor, la sangre regando toda la tierra, las vidas rotas por el dolor, los cuerpos mutilados, sin futuro, sin poder salir del infierno de las bombas, sin vida…
No a la guerra.
No aprendemos….
