En esta mañana tranquila y soleada La Barranca se ha visto rebosante de juventud, alegría, risas y ganas de aprender.
Dos autobuses de alumnos de bachillerato guiados por su profesor José Luis Ollero han llegado para conocer la historia negra , confusa y rodeada de silencios que aún hoy nos envuelve y que todos nuestros esfuerzos son pocos para que se conozca la crueldad, la sinrazón y la barbarie de las guerras, por transmitir nuestra experiencia sobre lo que significa un derramamiento tan cruel de sangre, de que ese dolor nunca se puede olvidar y nunca puede ser una solución.
En su visita todos los alumnos han mostrado un gran respeto hacia lo que estaban escuchando, algo necesario e imprescindible para corregir actitudes violentas tan habituales en los últimos tiempos y que no se pueden ni se deben normalizar.
Agradecemos tanto a los profesores, como a los alumnos el ser tan receptivos y respetuosos y transmitirnos reiteradamente que esta visita debería de ser obligada para la educación de los jóvenes y que tomaran conciencia de que el derecho a la vida está por encima de todo y de las consecuencias que desencadenan las ansias de poder y riqueza, el odio y la sinrazón.
