En esta mañana en la que el calor nos ha dado una pequeña tregua, hemos tenido el placer y el orgullo de recibir en La Barranca a un grupo de amigos y familiares de El Cortijo.
Una visita en la que hemos podido intercambiar momentos históricos y percibir su interés por nuestra historia reciente que, aunque negra, horrible, violenta y repleta de crueldad y desprecio por la vida ajena, todos debemos conocer, porque es nuestra historia, la de todos, y conocer la verdad de esta historia, siempre mal contada, repleta de silencios, embustes y odios, nos hará valorar la vida y comprender que estos hechos no pueden ni deben volver a repetirse nunca, porque, ni el odio ni las ansias de poder, pueden estar por encima del derecho de todos los seres humanos a la vida.